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AVASK: La PEOR experiencia de mi vida

9 de febrero de 2026 por
AVASK: La PEOR experiencia de mi vida
BORNER CORPORATION ING, Jorge A. Gonzalez F.

VIDEO YOTUBE: https://www.youtube.com/watch?v=QxfKwlcl3Zg


Expandir un negocio a nivel internacional es, para muchos empresarios, un paso natural. También es uno de los momentos en los que más se depende de terceros: asesores, firmas fiscales y proveedores que prometen acompañamiento experto.

Esta es una historia real, documentada y verificable, sobre lo que ocurrió al contratar a AVASK, una empresa especializada en cumplimiento fiscal y registros de IVA en Europa.

No es una opinión.

No es una exageración.

Es una advertencia basada en hechos.

El contexto: una expansión legítima y bien planificada

A inicios de 2025, nuestra empresa —una compañía constituida en Delaware— decidió expandir operaciones a Europa. El plan requería registrar el IVA en España y Alemania, y cumplir posteriormente con las declaraciones mensuales correspondientes.

Tras evaluar varias opciones, contratamos a AVASK para:

  • el registro de IVA en ambos países,
  • y el cumplimiento mensual posterior una vez los números estuvieran activos.

Firmamos la carta de compromiso (engagement letter) y pagamos por adelantado los honorarios acordados, que ascendían a aproximadamente 2.400 libras esterlinas, confiando en la reputación y experiencia que la empresa afirmaba tener.


El primer problema: tiempos incompatibles y soluciones aprobadas… que luego fueron negadas

Durante el onboarding inicial se nos informó que, para una empresa de Delaware, España exigía un certificado de good standing, cuyo trámite podía tardar entre 5 y 6 meses. Esto hacía inviable el plan de negocio.

Propusimos entonces —y AVASK aprobó— una alternativa:

constituir una nueva empresa en Nuevo México, lo que permitiría acelerar el proceso sin perder el dinero ya pagado.

La propuesta fue aceptada, documentada y celebrada como una solución eficiente. Entregamos nuevamente toda la documentación, ajustamos tiempos y confiamos en que el proceso continuaba.

Pagos anticipados, pero ningún resultado

A este punto, AVASK había recibido el pago por:

  • dos empresas (Delaware y Nuevo México),
  • dos países (España y Alemania),
  • con la promesa clara de que los cargos mensuales solo iniciarían cuando los números de IVA estuvieran activos.

Esta política fue confirmada por escrito el 18 de febrero de 2025, cuando una gestora de AVASK explicó que las cuotas mensuales solo se facturarían una vez obtenido el IVA.

Con base en esa confirmación, seguimos adelante.

La contradicción: bloqueo por “impago” sin IVA activo

En octubre de 2025, casi ocho meses después, recibimos una notificación inesperada:

nuestro proceso estaba “on hold” por falta de pago mensual.

El problema es evidente:

👉 no existía ningún número de IVA activo, ni en España ni en Alemania.

👉 Sin IVA, no hay declaraciones mensuales que cobrar.

A pesar de que todo estaba pagado y documentado, AVASK paralizó el proceso alegando un impago inexistente, contradiciendo su propia política escrita.

Contratos duplicados y falta de coordinación interna

A partir de ese momento, la situación empeoró:

  • se exigió la firma de un nuevo contrato,
  • se ignoraron pagos realizados en Reino Unido,
  • se generaron dos contratos paralelos por el mismo servicio,
  • y se negó la transferencia interna de los fondos, a pesar de haber sido acordada explícitamente en reuniones grabadas y transcritas.

En una reunión del 21 de julio de 2025, un representante de AVASK reconoció que el dinero pagado debía trasladarse a la nueva empresa de Nuevo México y que el IVA de España estaría listo el 1 de septiembre. Nada de eso ocurrió.

Diez meses perdidos… y ninguna solución

Entre enero y octubre:

  • no se obtuvo el IVA en España,
  • ni en Alemania,
  • no se presentaron declaraciones,
  • no se entregó ningún servicio sustancial,
  • y el dinero permaneció retenido.

Finalmente, nos vimos obligados a contratar otro proveedor especializado.

El resultado fue contundente:

👉 el IVA de Alemania se obtuvo en solo 20 días.

Esto demostró que los plazos de “4 meses” alegados por AVASK no eran una regla del sistema, sino una falla del proveedor.

Lo más grave: negar compromisos documentados

A pesar de contar con:

  • correos electrónicos,
  • facturas,
  • actas de reuniones,
  • transcripciones automáticas,
  • y compromisos explícitos,

AVASK negó sistemáticamente los acuerdos previos, incumplió fechas prometidas y se negó a realizar el reembolso, dejando claro un patrón preocupante de falta de transparencia y responsabilidad.

Una ADVERTENSIÓN para otros empresarios

Compartimos esta historia no por resentimiento, sino por responsabilidad.

Si estás considerando contratar a AVASK para:

  • registros de IVA en Europa,
  • cumplimiento fiscal internacional,
  • o expansión empresarial,

revisa cuidadosamente los contratos, documenta todo por escrito y evalúa alternativas.

El mercado ofrece opciones serias, eficientes y profesionales.

Nuestra experiencia demuestra que AVASK no fue una de ellas.

Conclusión

Expandir un negocio ya implica suficientes retos.

Un proveedor fiscal debería ser un aliado, no un obstáculo.

Esta experiencia nos costó dinero, tiempo y más de diez meses de operación perdida. Contarla es una forma de proteger a otros empresarios para que no vivan lo mismo.

Porque cuando se trata de expansión internacional,

saber con quién estás tratando lo es todo.

VIDEO YOTUBE: https://www.youtube.com/watch?v=QxfKwlcl3Zg

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